Más allá del proceso independentista de Cataluña, es triste que los dos grandes partidos españolistas, PP y PSOE, aunen sus fuerzas en muchos de los grandes temas del país (caso modificación constitución por exigencias europeístas en leyes laborales y ante la abdicación del rey Juan Carlos, entre otros). Claro, también unen sus fuerzas para impedir que Cataluña realize el referendum del 9 de Noviembre.
El problema no es que piensen que la consulta no sea democrática, o que los catalanes son unos separatistas. Hay libertad de pensamiento. Si es alarmante que los dos partidos mayoritarios de España piensen igual. Las fronteras de partido se han fundido, ya no existen las fronteras ideológicas.
Dos partidos, con pensamientos unitario y no generan alternativas de actuación. Claro la unión potencia la fuerza de las acciones, pero se pierde la riqueza de la diversidad, o pluraridad de pensamientos. Y coincidir en algo no es sinónimo de qué se tenga la razón.
Representa que estamos en una democrácia, y como tal todo debería ser debatible de una forma pacífica y libre. Si defienden su postura del no, que lo hagan con constructos positivos (motivos para que los catalanes quieran seguir siendo españoles) y no sigan cembrando miedo en la población de Cataluña.
No se escucha al pueblo, ni PP ni PSOE. Ya ocurrió cuando el rey abdico. La gente pedia referendum y se corrió para que Felipe se coronara como nuevo monarca, ignorando las peticiones populares. La democrácia es de chiste, sólo se recurre a ella cuando se necesitan votos para ocupar la presidencia.
Y PP y PSOE podrían juntarse a las próximas elecciones, PPSOE. Los dos temen otros modos de hacer politica, o el pensamiento divergente (que este a fin de cuentas hace evolucionar la sociedad y genera el pensamiento critico). Esto me lleva a pensar que todo es muy preocupante: ¿Les preocupa realmente la gente de la calle?
No hay comentarios:
Publicar un comentario