miércoles, 24 de junio de 2015

LA VIDA REAL EN BASE LA SERIE SIN IDENTIDAD.




Sin Identidad es ficción, con personajes prototípicos y tramas candentes (caso de niños robados, tema de las vacunas-farmacéuticas, corrupción política, trata de mujeres...). No se si en el mundo existen personajes tan novelescos como María Fuentes, o el Conde de Montecristo. Aunque seguro que ha habido querellas entre grupos, o personas, que se cobran caro.
La trama está muy bien pensada y da mucho en hablar. Enrique como el gran villano de la historia, es grande.  ¿Existirán personas como él? Ya existe en nuestro panorama nacional políticos que se han extralimitado con su poder y lucrado de su posición. Y quizás vete a saber si todas las fortunas se han hecho honradamente. Son personas inteligentes y sin moral.
Los personajes porqué lleguen a empatizar con el telespectador deben de ser coherentes, tangibles y humanos. Por ello, es fácil identificarse con algunos de ellos y los juzgas si actúan de un modo que no te parece incorrecto. Las cosas vistas des de fuera se ven de un modo, pero si te pasa la misma situación quizás actuarías de igual modo.
María ya en el pasado escogió a Juan. En cierta forma es lógico que cayera en sus brazos de nuevo. Durante esas dos temporadas hemos visto su odisea y como afrontaba lo vivido. La hemos visto llena de ira, hasta que ha ido aceptándolo (alcanzando cierta serenidad) hasta el punto que parece que se plantea dejarlo, al creer que Juan y ella podrían tener una segunda oportunidad. La tentación es grande, recuperar lo que la vida le robo.
Eso le hace humana. ¿Quién quisiera tener una vida asosegada? Con Juan está dispuesta a hacer lo que le negó a Pablo. Y con eso, acaba cometiendo errores imperdonables, que los buitres se agarran (porque ellos nunca descansan). ¿La persona siempre tropieza con la misma piedra?
El dilema de si María hace bien, en escoger Juan ardió en las redes sociales. Yo no fui una excepción. Aunque hay partidarios de Juan. María se dejo arrastrar por la fuerza imparable de la atracción que siente por él. A pesar de que estaba corriente de sus trabajitos para Enrique Vergel. ¿Sólo atracción física?
Juan es ambicioso, que lo quiere todo. Ya le veías un poco las narices en su afán por destacar. Tiene el don de las palabras, capaz de seducir con ellas.
Por el otro lado, esta Pablo que estado siempre al lado de María. Un buenazo. También hay personas como él. De ellos se suele decir: de tan bueno que es tonto. Un chico honesto, justo, inteligente, comprensivo…
¿Qué dejará sin más a su pareja, con sólo haberse besado con María? Valiente. Conozco a gente que les ha costado mucho más dejar su pareja, a pesar de qué sentían que haberse enamorado de otras personas. Claro que a veces es una decisión difícil, años de convivencia o hijos por medio. Hay que sentarse y tomar decisión firme. Las dos partes no se merecen que juegue con ellas. La decisión que tomes, por más que la aplaces, dolerá. Querer minimizar el impacto a tu pareja oficial, puede que lo conviertes en mayor sufrimiento.
Para mi es más común personajes como Juan. Y las personas como Pablo, suelen no valorarse. Misterios de la química entre personas. Entiendo la rabia del informático y que explosione de este modo. Primero, María le traiciona y, en segundo lugar, muere su amiga por culpa de la venganza de ella.
La protagonista, al querer abrazar la normalidad ha sido una irresponsable y una egoísta. Pero muchas personas lo son. Se tiende a buscar la felicidad propia y a olvidarse del resto de mundo. Dicen además, que el ser humano es suele tropezar con la misma piedra, una y otra vez. Mientras María estaba distraída en el limbo, su malvado tío estaba persiguiendo su sombra. A pesar, de su enfermedad de Pick y haber sufrido un infarto no perdona. Quizás, debido a su tenacidad, perseverancia con sus objetivos ha llegado tan lejos.
Todo ello hacen el personaje de María humana, que ha padecido mucho y ve la oportunidad de ser feliz. Y la quiere aprovechar. Sus ojos enamorados, la hacen confiada… En realidad, no ve lo que yo veo: como es Juan.
También son reales personajes como Luisa, que la mayor parte de su vida ha vivido reprimida por rechazo a su orientación sexual. Ha construido férreamente una existencia de postín. Esta segunda temporada me ha sorprendido positivamente.